Juegos y Utilidades

  La Posada sin Nombre dispone de dieciseis habitaciones: seis en el primer piso y diez en el segundo. A medida que pase el día empezarán a llegar viajeros para pasar la noche. Tu misión consiste en asignarles una habitación a cada uno de ellos. No se puede rechazar a nadie (normas de la casa), con lo que el objetivo consiste en tener al máximo número de clientes contentos, esto es: que no tengan a nadie que les moleste en las habitaciones contiguas ni en la de enfrente. A continuación, tienes una lista de todos los posibles clientes que pueden llegar. Conocer sus gustos y manías es fundamental para ser un buen posadero.

Huésped Peculiaridades

Elfo

Enemigo natural de los Enanos, no pueden ni verse.

Hobbit

Los hobbits se llevan bien con todos los huéspedes. Sólo un pequeño detalle los aparta de la perfección: tienen miedo a las alturas.

Mago

Los Magos sufren una extraña paranoia: temen que alguien les robe su libro de conjuros, en especial otro mago.

Monje

El huésped perfecto: no se lleva mal con nadie. Puesto que han hecho voto de pobreza, no les importa tener un ladrón cerca.

Ladrón

El ladrón es el huésped que puede crear más problemas. Nadie lo quiere a su lado, excepto los monjes, que no tienen propiedades que ser robadas. Por contra, un Ladrón es feliz allí donde lo coloquen siempre que haya algo que robar.

Enano

¿Qué decir de los enanos? Un huésped ideal si no hay elfos cerca.

Mercenario

Los mercenarios son soldados a sueldo. Han visitado tanto mundo que poca cosa les molesta, salvo los ladrones, claro.

Clérigo

En un mundo donde hay más religiones que árboles, jamás encontrarás dos clérigos del mismo credo. Nunca coloques a dos clérigos en habitaciones contiguas, si no quieres acaloradas discusiones teológicas en medio de la noche.

  Bueno, hasta aquí todo parece fácil. Sólo hay un detalle más a tener en cuenta: el alineamiento. Todos los visitantes tienen un alineamiento definido, a saber: legal (fondo verde), neutral (fondo amarillo) o caótico (fondo rojo). El legal es el opuesto del caótico, mientras que el neutral es eso: neutral a los dos. A un cliente de alineamiento legal o caótico no le importa estar al lado de uno neutral (y viceversa). En cambio, es mejor no poner en habitaciones contiguas a un legal y un caótico.

  Para que te hagas una idea, nada mejor que un ejemplo: imagínate que, por necesidad, colocas a dos clérigos en habitaciones contiguas. Si sus alineamientos no son opuestos, sus discusiones se reducirán a comentarios tales como: "Te equivocas, venerable hermano, en el séptimo día no descanso sino que hizo la colada"; en cambio si uno de ellos es legal y el otro caótico la discusión será algo así como:"¡Maldito hijo de una ramera de Babilonia. Mi dios vendrá a esta posada y la limpiará de escoria como tú!". Lo mismo pasa con los enanos y los elfos. Un elfo y un enano que no sean de alineamientos opuestos se molestarán pero seguramente no pasará nada. En cambio, un enano y un elfo de alineamientos opuestos pueden llegar a las manos (o a las espadas, en La Posada sin Nombre todavía se recuerda la noche en que un enano despertó a toda la posada gritando: "¡¡¡Por las barbas de mis antepasados. Dadme mi hacha que le corto la cabeza!!!")

Consejos

  • Reserva siempre alguna habitación de la primera planta por si se presenta algún hobbit.

  • Pon los clientes de alineamiento neutral en la parte central de la posada, como barrera para separar los legales de los caóticos.

  • Los ladrones son los clientes más problemáticos. Ponlos siempre en un extremo para que molesten al menor número de clientes posibles.

  • Siempre que sea posible, coloca los clientes del mismo tipo juntos. Esto es particularmente útil con los ladrones y particularmente inútil con los magos y los clérigos.

  • Es mejor tener a dos hobbits descontentos por estar en la segunda planta que tener a toda la segunda planta molesta por tener a dos ladrones como vecinos.